El Reino Unido experimentó un nuevo récord el lunes al recibir a 230 migrantes en una única embarcación a través del Canal de la Mancha. La embarcación, descrita como un “mega-bote”, zarpó de Francia durante la noche y llegó a Dover en las primeras horas de la mañana. Esta llegada supera el récord anterior, establecido en julio, cuando 165 personas lograron cruzar el estrecho. El evento ha generado preocupación sobre el control fronterizo y el flujo migratorio hacia el país. Las autoridades británicas están investigando las circunstancias de este inusual viaje y la posible ruta utilizada. Este incidente subraya la creciente presión migratoria que enfrenta el Reino Unido a través de la peligrosa ruta marítima. Se espera que el gobierno evalúe nuevas medidas para abordar esta situación.