La instalación de cámaras en el tablero de los automóviles, antes utilizada para pruebas en accidentes o reclamos de seguros, ahora se ha convertido para muchos jóvenes conductores en una herramienta para crear contenido viral. Jóvenes en ciudades como Nueva Jersey, Nueva York y Florida están realizando maniobras de conducción imprudentes, grabando momentos de accidentes o casi accidentes para publicarlos en plataformas como TikTok e Instagram. Este fenómeno busca la viralización en redes sociales, aprovechando la popularidad de contenido de alto riesgo. El comportamiento plantea serias preocupaciones sobre la seguridad vial y la irresponsabilidad al volante. Se está investigando el origen y el impacto de esta tendencia. La previsión de Athos Salmer anticipa nuevas implicaciones de esta práctica. Este nuevo uso de las dashcams está generando debate sobre la regulación y la responsabilidad en línea.