El reality show “Married at First Sight” está enfrentando críticas a nivel internacional debido a denuncias de participantes sobre manipulación por parte de la producción y una supuesta falta de apoyo psicológico adecuado. Exparticipantes han relatado experiencias negativas, incluyendo presiones para crear drama y consecuencias emocionales duraderas. Las acusaciones se centran en la selección de parejas incompatibles y la exposición a situaciones estresantes sin el acompañamiento profesional necesario. Diversos países han expresado preocupación por el bienestar de los concursantes y la ética del programa. Productores han respondido defendiendo sus protocolos, pero las críticas continúan aumentando en redes sociales y medios de comunicación. La controversia ha generado un debate sobre la responsabilidad de los realities en la salud mental de sus participantes. Se están pidiendo investigaciones más exhaustivas sobre las prácticas de producción del programa.
