Una feria inmobiliaria ha sido acusada de ofrecer propiedades ubicadas en colonias israelíes consideradas ilegales por la comunidad internacional. La organización responsable del evento ha reconocido un "error" en la inclusión de estas propiedades y ha emitido disculpas. La controversia generó una fuerte reacción política, con más de cien diputados expresando su protesta. Además, se llevó a cabo una manifestación frente a la feria, resultando en la detención de catorce personas. El incidente ha reavivado el debate sobre la legalidad de las colonias israelíes en territorios ocupados. Las autoridades competentes podrían iniciar una investigación sobre las prácticas de venta de la feria. La organización se comprometió a revisar sus procesos de verificación de propiedades para evitar incidentes similares en el futuro.
