Ratko Mladic, conocido como "el Carnicero de los Balcanes", será sepultado en Belgrado. El excomandante del ejército de los serbios de Bosnia cumplía una cadena perpetua impuesta por el Tribunal Penal Internacional en 2017. Fue condenado por genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra cometidos durante las guerras de los Balcanes. Su trayectoria política pasó del comunismo al nacionalismo serbio. Su legado está marcado por la violencia y el sufrimiento infligido a diversas comunidades en la región. La muerte de Mladic cierra un capítulo oscuro en la historia de la antigua Yugoslavia, aunque las heridas siguen abiertas. Su entierro en Belgrado es un acto que genera fuertes controversias y debate.