Ratko Mladic, tristemente célebre como el “Carnicero de Bosnia” por su papel central en la masacre de Srebrenica, ha fallecido mientras estaba bajo custodia de las Naciones Unidas a los 84 años. Mladic fue condenado por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Su legado está marcado por la violencia y la brutalidad durante la guerra de Bosnia en la década de 1990. La masacre de Srebrenica, en la que murieron más de 8.000 hombres y niños musulmanes bosnios, es considerada uno de los peores actos de genocidio en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Su muerte cierra un capítulo oscuro de la historia de los Balcanes, pero no borra el sufrimiento de las víctimas. La comunidad internacional reacciona a su fallecimiento con una mezcla de luto y búsqueda de justicia para las víctimas.