Científicos han determinado el origen preciso del asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios, revelando que provenía de una región inusual y distante del sistema solar. La investigación identifica un reservorio de asteroides en los confines del cinturón principal como la fuente del impacto devastador. Este hallazgo sugiere que el evento de extinción masiva fue un golpe de suerte extraordinariamente desafortunado para los dinosaurios. El asteroide era particularmente raro en su composición y trayectoria. El equipo logró rastrear su origen a través de simulaciones y análisis de meteoritos. Este descubrimiento ofrece una comprensión más completa de la historia temprana del sistema solar y los eventos catastróficos que han moldeado la vida en la Tierra.