Excepcionalmente, el estado checo abrirá al público unas singulares cuevas de fluorita ubicadas bajo la conocida torre de observación Děčínský Sněžník. Estas cuevas, escondidas a 723 metros de altura en una formación rocosa de arenisca, contienen una impresionante decoración de fluorita brillante. Anteriormente protegidas y cerradas tras la actividad minera, las grietas y fisuras de la montaña albergaban este tesoro geológico oculto. Hasta el año pasado, el acceso a estas formaciones era restringido. Este año, los visitantes tendrán la oportunidad de explorar este espacio natural único. La apertura representa una rara ocasión para apreciar la belleza de estas cuevas de fluorita.