La tendencia a perder peso rápidamente está en aumento a nivel mundial, impulsada por dietas estrictas, ejercicio excesivo e incluso inyecciones. Sin embargo, expertos en salud advierten que este enfoque puede ser perjudicial a largo plazo. Recomiendan un método más efectivo y sostenible conocido como “slow-burn approach”, que implica una pérdida de peso gradual. La obesidad se presenta como un desafío importante de salud pública. Los especialistas enfatizan la importancia de priorizar la salud a largo plazo sobre resultados inmediatos. Este enfoque gradual busca cambios de hábitos duraderos para mantener un peso saludable. La información se basa en hallazgos de encuestas nacionales de salud.