Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén han descubierto una conexión entre un gen que promueve el crecimiento rápido y una vida más corta en peces. El gen en cuestión, VGLL3, también presente en humanos, parece estar vinculado a un mayor riesgo de desarrollar tumores y a un envejecimiento prematuro. El estudio ofrece nueva evidencia que respalda una teoría evolutiva de décadas de antigüedad, que postula un equilibrio entre crecimiento y longevidad. La alteración de este gen en los peces resultó en una esperanza de vida reducida. Los hallazgos sugieren que priorizar el crecimiento rápido puede tener consecuencias negativas para la salud a largo plazo. Esta investigación podría tener implicaciones para comprender los procesos de envejecimiento y el desarrollo de cáncer en humanos.