El ministro de Asuntos Exteriores portugués, Rangel, instó a una mayor presión sobre Rusia, solicitando la imposición de nuevas sanciones durante la reunión del G7. Esta petición se produce en un contexto de apoyo continuo a Ucrania, reafirmado por el expresidente estadounidense Trump, quien participó en el encuentro. Trump manifestó que la situación militar en Ucrania está evolucionando favorablemente para Kiev. La discusión se centró en las estrategias para fortalecer la posición ucraniana frente a la ofensiva rusa. El G7 busca coordinar una respuesta unificada ante la crisis, combinando apoyo político, financiero y militar a Ucrania con medidas de presión sobre Moscú. Se espera que las sanciones adicionales tengan como objetivo debilitar la capacidad de Rusia para continuar la guerra.
