Las acciones de Rakuten sufrieron una fuerte caída el miércoles, llegando a desplomarse hasta un 12%. Este descenso representa la mayor pérdida intradiaria de la empresa desde abril del año pasado. La caída está directamente relacionada con las pérdidas registradas en su división de telefonía móvil, generando preocupación entre los inversores. El mercado reaccionó negativamente ante los resultados, evidenciando la importancia estratégica de este sector para la compañía. Analistas sugieren que las dudas sobre la rentabilidad del negocio móvil podrían persistir. La empresa con sede en Tokio busca estabilizar su situación y recuperar la confianza de los accionistas. Se espera que Rakuten presente un plan para abordar estas pérdidas en un futuro cercano.