A pesar de las críticas, el festival de música y agua Rainwave generó aproximadamente 320.43 millones de ringgit malayos en beneficios económicos para Malasia. El evento, que suscitó controversia, impulsó significativamente el sector turístico a nivel nacional. Los ingresos provienen de diversos negocios relacionados con el turismo, beneficiándose especialmente la hostelería y el comercio local. Las autoridades confirman que el festival tuvo un impacto económico considerable, superando las expectativas iniciales. Aunque enfrentó oposición, Rainwave demostró ser un catalizador para la actividad económica. Se espera que estos resultados influyan en futuras decisiones sobre eventos de gran escala en el país. El gobierno está evaluando el impacto general del festival, incluyendo tanto los beneficios económicos como las preocupaciones planteadas.
