Tony Parkes, destacado conservacionista de la selva tropical australiana, ha fallecido a los 96 años. Parkes dedicó su vida a la preservación de los últimos vestigios de la antigua selva Big Scrub, un ecosistema en peligro. Tras enamorarse de este entorno natural, se enfocó en la restauración de cientos de hectáreas de bosque. Su labor incluyó la adquisición de terrenos y la implementación de estrategias de conservación a largo plazo. Parkes es recordado por su pasión y compromiso con la protección de la biodiversidad australiana. Su legado continuará inspirando esfuerzos futuros en la conservación de selvas y bosques nativos. Su fallecimiento representa una pérdida significativa para la comunidad ambientalista en Australia.