Se espera que la lluvia regrese a gran parte del norte y centro de Portugal, incluyendo Lisboa, a partir del lunes. Sin embargo, esta precipitación no traerá alivio del intenso calor que azota el país. Las temperaturas máximas podrían alcanzar los 38ºC, incluso con la lluvia, las temperaturas no bajarán de los 29ºC. Esta situación inusual combina las lluvias con un persistente calor sofocante. Los meteorólogos explican que no se trata de una "tropicalización" del clima, sino de un fenómeno específico. Se insta a la población a mantenerse hidratada y tomar precauciones ante las altas temperaturas. El contrastre entre lluvia y calor continuará desafiando las expectativas climáticas.

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