La Comisión de Productividad propone un cambio radical en la planificación urbana para abordar la crisis de vivienda. La propuesta permitiría la construcción de casas adosadas en cualquier zona residencial, eliminando las restricciones actuales. Además, se fomentaría la edificación en altura, especialmente cerca de los principales nodos de transporte público. Esta medida busca aumentar la oferta de viviendas y, consecuentemente, reducir los precios. Se anticipa que la iniciativa transformaría el modelo de expansión urbana suburbana, promoviendo comunidades más densas y conectadas. El objetivo final es facilitar el acceso a la vivienda, especialmente para jóvenes y familias de bajos ingresos. Expertos debaten sobre el impacto de esta medida en la calidad de vida y el carácter de los barrios.