Las autoridades de la provincia de Limburgo, en Países Bajos, han alertado sobre la rápida expansión de la población de mapaches y la necesidad de tomar medidas contundentes para controlar su proliferación. Consideran que la situación podría convertirse en un problema a nivel nacional si no se actúa con rapidez. Los mapaches, aunque no son originarios de la región, se están reproduciendo con éxito y causando daños a la agricultura y a la fauna local. Se están evaluando diversas estrategias, incluyendo la captura y posible esterilización, aunque la complejidad de la situación requiere una respuesta coordinada a nivel gubernamental. Expertos advierten sobre el impacto ecológico de esta especie invasora y la amenaza que representa para la biodiversidad. La provincia busca apoyo financiero y logístico para implementar un plan de control efectivo.