Las autoridades europeas han emitido una alerta debido al aumento de casos de rabia, especialmente en Europa del Este, situación agravada por los conflictos en la región. Se insta a los dueños de perros a vacunar a sus mascotas como medida preventiva fundamental. El resurgimiento de la enfermedad se atribuye a la disrupción de los programas de control y vacunación en las zonas afectadas por la guerra. La rabia, una enfermedad mortal tanto para animales como para humanos, representa un riesgo creciente para la salud pública. Expertos recomiendan mantener actualizadas las vacunas de los animales y reportar cualquier comportamiento sospechoso. La prevención a través de la vacunación canina es considerada la estrategia más eficaz para contener la propagación de la rabia.