Rabat, Marruecos, ha sido escenario de un creciente interés por el cine ruso a través de un festival cultural dedicado. El evento, organizado por Hespress, una publicación digital marroquí, ha atraído a un público considerable. La iniciativa busca fortalecer los lazos culturales entre Marruecos y Rusia, promoviendo el intercambio cinematográfico. Se proyectaron diversas películas rusas, ofreciendo a los asistentes una ventana a la producción audiovisual del país euroasiático. El festival ha sido recibido positivamente, destacando la calidad y diversidad de las obras presentadas. Este evento subraya el creciente atractivo del cine ruso en el mundo árabe y su potencial para fomentar el diálogo intercultural.