Han transcurrido cuarenta días desde el asesinato de Dom Osório Citorra Afonso, antiguo obispo de la Diócesis de Quelimane, sin que se haya revelado nueva información sobre el caso. Las autoridades judiciales mantienen la investigación bajo secreto de justicia, lo que dificulta el acceso a detalles cruciales. A pesar de la falta de transparencia, aseguran que las investigaciones siguen en curso para esclarecer las circunstancias del crimen. El presidente del Tribunal Superior de Recursos de Nampula ha confirmado la continuidad de la pesquisa, aunque sin proporcionar plazos o avances concretos. La falta de información pública ha generado inquietud e incertidumbre entre la comunidad religiosa y la sociedad mozambiqueña en general. El caso sigue siendo un tema de gran interés mediático en Mozambique, con la población esperando respuestas sobre este trágico evento. La ausencia de avances conocidos alimenta especulaciones sobre los posibles motivos y autores del asesinato.