Jóvenes detenidos en dos centros juveniles del sureste de Queensland fueron supuestamente confinados durante todo un fin de semana debido a la escasez de personal. La situación provocó que decenas de trabajadores de centros de detención en todo el estado presentaran bajas laborales. Las autoridades no han confirmado oficialmente la duración exacta del confinamiento ni el número de jóvenes afectados. Sindicatos denuncian condiciones laborales precarias y falta de apoyo como causas principales de la crisis de personal. La oposición exige una investigación exhaustiva sobre las condiciones en los centros y las medidas tomadas para garantizar la seguridad de los jóvenes y el personal. Este incidente reaviva el debate sobre el sistema de justicia juvenil en Queensland y la necesidad de invertir en recursos humanos. Se teme que la falta de personal pueda afectar la rehabilitación de los jóvenes infractores.