Las celdas de las comisarías de Queensland continúan operando con una saturación crónica, poniendo en riesgo tanto a los agentes como a los detenidos. Esta situación persiste casi un año después de que se realizara una revisión interna del sistema. El Sindicato de Policías de Queensland denuncia que las promesas gubernamentales de reformar y mejorar las instalaciones no se han materializado completamente. La superpoblación en las celdas genera condiciones insalubres y aumenta el riesgo de incidentes. Las autoridades habían anunciado planes para abordar el problema, pero el sindicato afirma que los avances son insuficientes. La falta de espacio adecuado dificulta la labor policial y compromete la seguridad de todos los involucrados. Se exige una solución urgente y efectiva para garantizar condiciones dignas en las celdas policiales.
