El líder de la oposición en Queensland aprovechó su segundo discurso de respuesta al presupuesto para criticar las políticas del LNP. En su intervención, acusó al partido gobernante de poner en peligro la visión del Queensland en el que creció. El discurso se centró en la necesidad de analizar datos sobre criminalidad, costos de vivienda y transporte público para la formulación de nuevas políticas. El líder opositor buscó conectar con los votantes evocando una sensación de nostalgia por un Queensland pasado. Su argumento principal fue que las políticas actuales del LNP están alejando al estado de sus valores fundamentales. El discurso representó una crítica directa a las prioridades del gobierno y una propuesta de un enfoque diferente para el desarrollo de Queensland.