El gobierno de Queensland enfrenta graves acusaciones sobre la existencia de una estrategia interna denominada "Proyecto Invisibilidad". Según el testimonio de un abogado, este plan tiene como objetivo la eliminación deliberada de personas aborígenes de puestos de liderazgo. El proyecto se centraría específicamente en desplazar a estos profesionales de roles clave dentro del sector salud. Hasta el momento, las autoridades gubernamentales no han negado la existencia de dicha iniciativa. Este caso pone de relieve las tensiones raciales y la lucha por la representación en la administración pública. La situación ha generado una fuerte controversia sobre la gestión de la diversidad y la equidad laboral en la región. Se espera que el caso derive en mayores investigaciones sobre las prácticas de contratación y permanencia del gobierno.