El gobierno de Queensland, Australia, ha establecido una meta ambiciosa para aumentar significativamente sus tasas de reciclaje doméstico. Actualmente en un 28 por ciento, el objetivo es elevar esta cifra al 60 por ciento. Esta iniciativa responde a la creciente preocupación por el volumen de residuos que supera el ritmo de crecimiento poblacional en la región. La medida busca reducir la cantidad de desechos enviados a vertederos y promover una economía circular más sostenible. Se espera que la implementación de esta política impulse la inversión en infraestructura de reciclaje y fomente la participación ciudadana. El gobierno aún no ha detallado las estrategias específicas para alcanzar este objetivo, pero se anticipan programas de concienciación y mejoras en la recolección selectiva. El plan representa un esfuerzo clave para abordar los desafíos ambientales y de gestión de residuos en Queensland.
