Quebec se convirtió en la primera provincia canadiense en prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. Esta medida, pionera en Norteamérica, busca proteger la salud de los jóvenes ante los riesgos asociados al consumo de cafeína en estas bebidas. La prohibición abarca todos los puntos de venta en la provincia, incluyendo tiendas de conveniencia, supermercados y estaciones de servicio. Las autoridades de Quebec argumentan que el alto contenido de cafeína en las bebidas energéticas puede tener efectos adversos en el desarrollo cardiovascular y neurológico de los adolescentes. La nueva ley busca limitar la exposición de los menores a estos riesgos potenciales. Se espera que otras provincias canadienses consideren implementar medidas similares en el futuro. Esta decisión representa un paso importante en la regulación del mercado de bebidas energéticas y la protección de la salud pública.