La llegada de un nuevo avión, apodado “Bridge”, busca reducir la presión sobre la flota aérea presidencial de Estados Unidos. Este avión complementará las operaciones hasta que el Boeing VC-25B entre en servicio. Se trata de una aeronave cuyo costo se estima en 400 millones de dólares, regalo de Qatar. Su función principal será asegurar la continuidad de los viajes aéreos del presidente sin interrupciones. La incorporación de este avión es una medida estratégica para mantener la capacidad operativa de la presidencia. Se espera que facilite los desplazamientos del mandatario mientras se finalizan los preparativos para la entrega del nuevo Boeing VC-25B.
