El gobierno de Estados Unidos ha incorporado un nuevo avión presidencial gracias a una donación de Qatar valorada en 400 millones de dólares. Donald Trump describió la aeronave como una "Casa Blanca voladora", destacando un nivel de lujo sin precedentes. Este avión servirá como solución temporal para el transporte oficial del mandatario. Su función principal es actuar como puente operativo hasta la llegada de los nuevos modelos de Boeing. Se espera que las aeronaves definitivas estén disponibles para el año 2028. El gesto de Qatar refuerza los vínculos entre ambas naciones mediante este activo de alta gama. La transición tecnológica se completará una vez que los nuevos Boeing entren en servicio.