Qatar ha financiado el viaje de aproximadamente mil aficionados para asistir a la Copa Mundial de 2026. La iniciativa busca generar apoyo y una imagen positiva para el país anfitrión. Se ha revelado que a estos aficionados se les imponen ciertas condiciones a cambio de cubrir sus gastos. La práctica plantea interrogantes sobre la autenticidad del apoyo popular durante el evento deportivo. Esta estrategia de Qatar busca influir en la percepción pública del torneo y del país. La información fue filtrada, generando debate sobre la ética de esta práctica. Se desconoce el alcance total del programa y las condiciones específicas impuestas a los aficionados.