Qantas está explorando la viabilidad de vuelos directos de 20 horas desde Australia a destinos clave en Europa y Estados Unidos. La aerolínea australiana ha estado realizando estudios y pruebas para evaluar el impacto de estos ultralargos recorridos en la salud y el bienestar de los pasajeros y la tripulación. El objetivo es conectar Australia con el mundo de manera más eficiente, eliminando escalas y reduciendo el tiempo total de viaje. Para lograrlo, se están considerando nuevos diseños de cabina, optimización de la gestión del sueño y estrategias para mitigar los efectos del jet lag. La decisión final dependerá de la disponibilidad de aeronaves adecuadas, como el Airbus A350 Ultra Long Range, y la aprobación regulatoria. Qantas espera que estos vuelos, si se concretan, podrían revolucionar los viajes intercontinentales.
