Tras más de cuatro años de conflicto en Ucrania, Vladimir Putin enfrenta una compleja encrucijada que trasciende el frente de batalla. La economía rusa ha sido profundamente transformada por la guerra, convirtiéndose en un motor central de su funcionamiento. Además, la propaganda estatal ha consolidado la confrontación con Occidente como un pilar fundamental de la vida pública. El retorno de miles de veteranos a Rusia añade otra capa de complejidad a la situación. Analistas advierten que una resolución del conflicto podría acarrear riesgos políticos, económicos y sociales de magnitud similar a los que implica su continuación, según un análisis de Radio Free Europe. La paz, paradójicamente, podría desestabilizar al Kremlin.