La llamada “operación militar especial” de Vladimir Putin en Ucrania ha superado en duración a la Primera Guerra Mundial, un conflicto que se extendió entre 1914 y 1918. Inicialmente, la invasión rusa fue comparada con la Gran Guerra debido a la naturaleza estancada del frente, similar a la guerra de trincheras. Ambas situaciones se caracterizan por importantes bajas y la incapacidad de las partes involucradas para lograr avances significativos en el campo de batalla durante periodos prolongados. Ahora, la duración del conflicto en Ucrania se presenta como un nuevo punto de comparación con el pasado. La persistencia de la guerra, a pesar de las pérdidas, subraya la complejidad y el desafío que representa la situación actual. Este hito marca un punto crítico en la evolución del conflicto, evidenciando su prolongación y las dificultades para alcanzar una resolución.