El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia ha expresado preocupación por la retórica reciente de Vladimir Putin, interpretándola como un posible preludio a una provocación. Paralelamente, los servicios de inteligencia rusos han acusado a Letonia de albergar operadores de drones ucranianos en cinco bases militares. Estas acusaciones no han sido verificadas de forma independiente y podrían ser un intento de justificar futuras acciones. La situación incrementa las tensiones en Europa del Este, en un contexto ya marcado por la guerra en Ucrania. La advertencia polaca sugiere que Rusia podría estar preparando una escalada o una operación de falsa bandera. Tanto la retórica rusa como las acusaciones a Letonia han generado inquietud entre los aliados occidentales. Se espera una respuesta diplomática y un aumento de la vigilancia en la región.