El presidente ruso Vladimir Putin ha incrementado significativamente sus medidas de seguridad durante un viaje a Vladivostok para asistir al Foro Económico Oriental. Se observó un vehículo pickup equipado con un cañón antiaéreo dentro de su convoy presidencial. Esta exhibición de fuerza se suma a las ya estrictas medidas, incluyendo el uso de escaleras móviles blindadas para acceder a su avión. El incidente destaca la creciente preocupación por la seguridad personal de Putin. La presencia del arma antiaérea subraya la paranoia y el control riguroso que caracterizan al líder del Kremlin. Este despliegue inusual refleja una intensificación de las precauciones ante posibles amenazas. La información fue reportada por The Moscow Times.