La producción en serie del lujoso automóvil Aurus, utilizado por el presidente Putin, será interrumpida debido a su falta de rentabilidad, según un experto automotriz ruso. La fábrica de ensamblaje ubicada en Tatarstán se enfrentará al cierre como consecuencia de esta decisión. Serghei Tsyganov, analista del sector, reveló la información a The Moscow Times. El proyecto, concebido inicialmente como un símbolo de la industria automotriz rusa, no logró transformarse en una marca comercialmente viable. La incapacidad de convertir el vehículo presidencial en un producto atractivo para el mercado general ha precipitado el fin de la producción en masa. Esta situación pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la industria rusa en la producción de vehículos de alta gama.