A pesar de las sanciones internacionales impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022, el círculo cercano al presidente ruso Vladimir Putin sigue utilizando aviones privados de lujo fabricados en Occidente. Un análisis del Wall Street Journal, basado en datos de importación, registros de vuelo e informes de empresas de investigación aeronáutica, revela esta práctica. Estos vuelos demuestran cómo algunos individuos vinculados al Kremlin evitan las restricciones. La investigación identifica patrones de uso de estas aeronaves, a menudo con destinos que sugieren actividades de ocio o negocios. Las sanciones buscan limitar la capacidad de la élite rusa para financiar la guerra, pero este uso de aviones privados indica posibles lagunas en su aplicación. El informe plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas restrictivas y la necesidad de una mayor supervisión.
