El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., mantuvo una reunión bilateral con el presidente ruso, Vladimir Putin. Como resultado de esta cumbre, Rusia liberó a 24 ciudadanos filipinos que se encontraban detenidos. Filipinas, tradicionalmente un aliado cercano de Estados Unidos, ha buscado mantener relaciones diplomáticas con diversas potencias globales. Los detalles específicos sobre las razones de la detención inicial de los filipinos no fueron divulgados inmediatamente. La liberación se produjo durante la reunión entre ambos mandatarios en Hanói. Este evento podría indicar un esfuerzo por parte de Rusia para fortalecer lazos con Filipinas, a pesar de las tensiones geopolíticas existentes.