El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. anunció el viernes la inminente deportación de 24 ciudadanos filipinos que habían estado detenidos en Rusia durante nueve meses. La liberación fue ordenada por el presidente ruso Vladimir Putin, tras ser abordado el caso directamente por Marcos durante una visita oficial a Rusia. No se especificaron los motivos de la detención inicial de los filipinos. El gobierno filipino ha expresado su agradecimiento a Rusia por la resolución del caso. Se espera que la deportación se lleve a cabo en breve, facilitando el regreso de los ciudadanos a Filipinas. Este incidente subraya la importancia del diálogo diplomático en la resolución de asuntos consulares. La situación de los filipinos detenidos había generado preocupación en Filipinas.