La inteligencia militar ucraniana afirma que Rusia opera un complejo de laboratorio biológico secreto en la región de Tver. Esta revelación es una inversión de las falsas acusaciones rusas contra Ucrania sobre laboratorios biológicos. El complejo se encuentra en una isla, con estrictas medidas de seguridad que incluyen la prohibición de la pesca en sus alrededores. Incluso los guardias de seguridad del laboratorio temen una posible infección, lo que sugiere la naturaleza peligrosa de la investigación que allí se lleva a cabo. Esta información indica que Rusia podría estar involucrada en actividades biológicas encubiertas en su propio territorio. La existencia de este laboratorio plantea serias preocupaciones sobre la transparencia y el cumplimiento de las normas internacionales en materia de investigación biológica.