El 26 de junio, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, se reunió con el presidente ruso, Vladimir Putin, en la residencia de Valdai, en Rusia. La reunión se llevó a cabo en un contexto de relativa opacidad, ya que no se emitió ninguna declaración oficial al término del encuentro. Este viaje de Lukashenko a Rusia se produce en un momento de tensiones geopolíticas y alianzas estratégicas entre ambos países. No se han revelado los temas específicos discutidos durante la reunión, alimentando especulaciones sobre posibles acuerdos o coordinaciones futuras. La falta de transparencia ha generado interrogantes sobre el propósito y los resultados de esta cumbre bilateral. Analistas sugieren que la reunión podría estar relacionada con la guerra en Ucrania y el papel de Bielorrusia en el conflicto. La ausencia de información oficial contrasta con encuentros anteriores que sí contaron con comunicados de prensa detallados.