Medios independientes rusos reportan que el presidente Vladimir Putin está evitando apariciones públicas y viajes por motivos de seguridad. Esta conducta sugiere un intento de protegerse en un contexto de inestabilidad. Su última interacción documentada con ciudadanos ocurrió el miércoles en Kazán, Tatarstán, durante la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), marcando su primer encuentro público en casi un año. La información coincide con reportes sobre incidentes recientes en Moscú, aunque no se ha establecido una conexión directa. La reclusión de Putin alimenta especulaciones sobre la situación interna en Rusia. Analistas sugieren que la medida podría estar relacionada con preocupaciones sobre posibles amenazas a su seguridad personal. El Kremlin no ha emitido una declaración oficial al respecto.
