Vladimir Putin respondió a las advertencias de Volodímir Zelenski dirigidas a las aerolíneas, calificándolas como "terrorismo estatal". El líder ruso acusó a Ucrania de esta táctica y rechazó las acusaciones alemanas sobre el incidente con el explosivo en un aeropuerto, describiéndolo como un intento de desviar la atención. Putin consideró las acusaciones de Alemania como infundadas y sin base real. El mandatario ruso aseguró que Moscú encontrará una manera de responder a estas acciones. Esta declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y Ucrania, y la controversia internacional sobre incidentes de seguridad aérea. La reacción de Putin intensifica el diálogo hostil entre ambos países y complica aún más la situación geopolítica.