El periodista ruso Grigori Nejórošev, conocido por sus investigaciones sobre la vida privada de Vladimir Putin, falleció a los 69 años en Riga, Letonia, donde residía en exilio. Nejórošev saltó a la fama por revelar presuntos vínculos entre Putin y la gimnasta Alina Kabaeva. Las circunstancias de su muerte son objeto de investigación, aunque se baraja la hipótesis de un envenenamiento con hongos tóxicos. Las autoridades letonas han abierto una investigación para esclarecer las causas del fallecimiento. El periodista había expresado previamente temores por su seguridad debido a su trabajo crítico con el Kremlin. Su muerte se produce en un contexto de creciente represión contra la prensa independiente en Rusia.
