El presidente ruso, Vladimir Putin, ha firmado un decreto para incrementar el personal militar en aproximadamente 10.000 efectivos. Esta decisión se produce en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la vulnerabilidad de las fuerzas rusas ante ataques con drones. Putin admitió recientemente que los drones representan una amenaza constante, comparándolos con "moscas" sobre las cabezas de sus tropas. El aumento de personal busca fortalecer las capacidades defensivas y operativas del ejército ruso. No se especificaron detalles sobre la distribución de estos nuevos efectivos ni las unidades a las que serán asignados. Analistas sugieren que la medida responde a la necesidad de mejorar la protección de infraestructuras críticas y las líneas del frente. La situación subraya la importancia creciente de la guerra de drones en el conflicto actual.