El presidente ruso Vladimir Putin anunció un alto el fuego de tres días en Ucrania, efectivo desde la medianoche de este sábado. La medida, según el Kremlin, tiene como objetivo garantizar la seguridad para las reuniones con una delegación de Estados Unidos que se encuentra actualmente en la región. Aunque limitado en el tiempo, el cese de hostilidades representa una pausa en el conflicto en curso. No se detallaron las condiciones precisas de la suspensión de los ataques, ni su alcance geográfico específico. La motivación declarada es facilitar el diálogo y la diplomacia con los representantes estadounidenses. La comunidad internacional observa con cautela este anuncio, buscando señales de una posible desescalada. Se espera que esta pausa ofrezca una ventana para negociaciones más amplias.