La policía resolvió un caso de asesinato ocurrido en la fortaleza de Pune, India, gracias a detalles aparentemente menores. El sospechoso vestía una sudadera con capucha a pesar del calor de junio, lo cual llamó la atención de los investigadores. Además, la víctima dejó su teléfono móvil en la oficina, un hecho inusual que generó sospechas. La combinación de estas pistas, junto con otras evidencias, permitió a las autoridades identificar y detener al presunto culpable. La investigación se centró en reconstruir los movimientos del sospechoso y establecer un motivo para el crimen. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre la identidad del asesino ni la relación con la víctima, pero aseguran que el caso está cerrado.