El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha reaccionado a la sentencia del Tribunal Constitucional español manteniendo el misterio sobre su posible regreso a España. Puigdemont, quien ha permanecido nueve años exiliado en Bélgica, defendió la justificación política de su huida, argumentando que su estancia en el extranjero ha sido una respuesta a la situación política en Cataluña. No obstante, evitó dar una fecha concreta para su retorno, sugiriendo que la sentencia no ha resuelto la raíz del conflicto entre Cataluña y España. Enfatizó que la situación actual no representa una solución a las tensiones existentes, manteniendo una postura desafiante frente al gobierno español. La decisión de Puigdemont de prolongar la incertidumbre sobre su regreso intensifica aún más la crisis política en curso. Su declaración subraya la persistencia de las diferencias fundamentales entre ambos territorios.