El pez globo contiene una potente neurotoxina, la tetrodotoxina, que hace que su consumo sea extremadamente peligroso. Ante una picadura o ingestión accidental, la Cruz Roja emite cuatro recomendaciones clave para minimizar el riesgo. La organización subraya la importancia de buscar atención médica inmediata en caso de síntomas como entumecimiento, dificultad para respirar o parálisis. La tetrodotoxina bloquea los canales de sodio, afectando el sistema nervioso y pudiendo causar la muerte. La prevención, evitando el consumo de esta especie, es la medida más efectiva. La Cruz Roja enfatiza la necesidad de informar a los servicios de emergencia sobre la posible exposición a la toxina para un tratamiento adecuado.
