El proyecto geotérmico Borinquen I, una iniciativa clave para la generación de energía renovable en Puerto Rico, ha experimentado un nuevo retraso. Inicialmente proyectado para iniciar operaciones en 2029, ahora se estima que no estará listo hasta 2030. La Autoridad de Energía Eléctrica (ICE) adjudicó recientemente un contrato de equipamiento por casi 100 millones de dólares, pero el avance de la planta es actualmente de solo un 55%. Este aplazamiento plantea interrogantes sobre el desarrollo de fuentes de energía alternativas en la isla y su impacto en la estabilidad del suministro eléctrico. El proyecto, que busca aprovechar el potencial geotérmico de Borinquen, ha enfrentado desafíos técnicos y logísticos que han contribuido a los retrasos. La nueva fecha de finalización representa un revés para los esfuerzos de modernización del sistema energético puertorriqueño. Se espera que ICE ofrezca más detalles sobre las causas del retraso y las medidas para acelerar el proyecto.