La colaboración público-privada (CPP), un modelo utilizado internacionalmente para financiar grandes proyectos, está ganando terreno en Suecia. Históricamente, el país ha sido cauteloso en su implementación. El aumento de los costos de la infraestructura y las restricciones presupuestarias del sector público están impulsando un renovado interés en la CPP. Esta modalidad permitiría la inversión privada en proyectos de infraestructura a cambio de beneficios futuros. El debate político sobre la CPP se intensifica ante la necesidad de encontrar nuevas fuentes de financiación. Se espera que esta opción sea considerada para futuros proyectos de gran envergadura. La CPP podría aliviar la presión sobre las finanzas públicas y acelerar la ejecución de obras esenciales.